¿Cuáles son las consecuencias negativas del consumo de alcohol en los menores de edad?

Beber antes de tener la edad legal para hacerlo trae consigo una variedad de riesgos y consecuencias negativas. Es una actividad peligrosa porque:

Causa muchas muertes

Basándose en datos del 2006 al 2010, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que, en promedio, el alcohol es un factor en la muerte de 4,358 jóvenes menores de 21 años cada año. Esto incluye:

  • 1,580 muertes por accidentes automovilísticos
  • 1,269 asesinatos
  • 245 muertes por intoxicación por alcohol, ahogamientos, caídas y quemaduras
  • 492 suicidios

Causa muchas lesiones

Beber alcohol puede hacer que los jóvenes sufran accidentes y se lesionen. En el 2011 solamente, aproximadamente 188,000 personas menores de 21 años se presentaron en salas de emergencias con lesiones relacionadas con el consumo de alcohol.

Disminuye el buen juicio

La bebida puede llevar a tomar decisiones equivocadas con respecto a conductas de riesgo, que incluyen conducir después de haber bebido, participar en actividades sexuales riesgosas (como tener sexo sin protección) o tener una conducta agresiva o violenta.

Aumenta el riesgo de agresión física y sexual

Los menores de edad que beben tienen más probabilidad de agredir física o sexualmente —o de ser víctima de una agresión física o sexual— cuando han bebido que otras personas de su edad que no beben.

Puede generar otros problemas

Beber puede hacer que los jóvenes tengan problemas en la escuela o con la ley. El consumo de alcohol también está asociado con el consumo de otras drogas.

Aumenta el riesgo de tener un trastorno por consumo de alcohol en el futuro

Las investigaciones muestran que las personas que comienzan a beber antes de los 15 años tienen 4 veces más probabilidad de tener dependencia del alcohol en algún momento de su vida.

Interfiere con el desarrollo del cerebro

Las investigaciones demuestran que el cerebro de las personas jóvenes continúa desarrollándose hasta bien pasados los 20 años. El alcohol puede alterar este desarrollo y posiblemente afectar tanto la estructura como el funcionamiento del cerebro. Esto puede causar problemas cognitivos o de aprendizaje o hacer que el cerebro sea más susceptible a la dependencia del alcohol. El riesgo es especialmente grande cuando la persona comienza a beber siendo muy joven y bebe mucho.