Cerebro y la adicción

Imagen conceptual del perfil de un hombre que muestra el cerebro y la actividad cerebral©Shutterstock/Triff

El cerebro

Somos nuestro cerebro: el cerebro nos permite pensar, respirar, hablar, sentir y movernos. Son apenas tres libras de materia blanca ya gris que están dentro del cráneo y conforman nuestro "centro de control" personal.

El cerebro está siempre en actividad, incluso cuando dormimos. La información del entorno llega al cerebro, que la recibe, la procesa y la integra de forma que podamos sobrevivir y funcionar en una gran variedad de circunstancias cambiantes y aprendamos de la experiencia. Esta información proviene en parte del exterior de nuestro cuerpo (como lo que ven los ojos o siente la piel) y en parte de nuestro interior (la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal).

El cerebro está compuesto de muchas partes que funcionan conjuntamente en equipo. Cada una de estas partes tiene una función específica e importante. Cuando las drogas ingresan al cerebro, interfieren con sus tareas normales y, a la larga, pueden afectar su buen funcionamiento. Con el tiempo, el consumo de drogas puede llevar a la adicción, una enfermedad devastadora del cerebro que hace que la persona no pueda dejar de consumir drogas aun cuando realmente quiera hacerlo e incluso después de haber sufrido consecuencias terribles de salud y en otros aspectos de su vida. (Aquí encontrarás más información sobre la conexión entre el cerebro y el cuerpo (en inglés).

Las drogas afectan principalmente tres áreas del cerebro:

  • El tronco del encéfalo, que está a cargo de todas las funciones que necesita el organismo para vivir: la respiración, la circulación de la sangre y la digestión de los alimentos. También conecta el cerebro con la médula espinal, que se extiende a lo largo de la espalda y mueve las extremidades y los músculos. Además, notifica al cerebro de lo que está ocurriendo en el cuerpo.
  • El sistema límbico, que conecta una serie de estructuras cerebrales que controlan nuestra respuesta emocional, como la sensación de placer cuando comemos chocolate o besamos a una persona a quien queremos. Las sensaciones agradables nos motivan a repetir el comportamiento, lo que puede ser bueno, porque cosas como la alimentación y el amor son fundamentales para la vida.
  • La corteza cerebral, que es la parte externa del cerebro con forma de hongo (la materia gris). En los seres humanos es tan grande que representa aproximadamente tres cuartas partas de todo el cerebro. Está dividida en cuatro áreas, llamadas lóbulos, que controlan funciones específicas. Algunas áreas procesan información proveniente de los sentidos y nos permiten ver, sentir, oír y percibir sabores. La parte delantera de la corteza, conocida como corteza frontal o prosencéfalo, es la parte que piensa: dirige nuestra capacidad de pensar, planificar, resolver problemas y tomar decisiones.
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