NIDA for Teens: The Science Behind Drug Abuse
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Opiáceos

Las células nerviosas padecen de la adicción al igual que de los síntomas del síndrome de abstinencia

woman with flashlight in brain

¿Qué les pasa a las personas y a sus cerebros cuando se vuelven adictos a los opiáceos? El uso de opiáceos por largo tiempo cambia cómo funcionan las células nerviosas del cerebro. Estas células se acostumbran tanto a los opiáceos que llegan a necesitar de ellos para poder funcionar normalmente.

Si se les quita el opiáceo a estas células nerviosas dependientes, muchas de ellas se vuelven hiperactivas. Eventualmente, estas células volverán a funcionar normalmente, pero mientras tanto, pueden causar una gran variedad de síntomas en el cerebro y en el resto del cuerpo. Éstos se conocen como síntomas del síndrome de abstinencia.

¿Alguna vez te ha dado gripe? Probablemente, tuviste síntomas como malestar, fiebre, sudoración, temblores o escalofríos. Éstos son parecidos a los síntomas del síndrome de abstinencia, excepto que estos últimos son mucho peores. ¡Uuuyyy! cuerpo.

Dibujar

Ésta es una manera de ilustrar lo difícil que es para las células funcionar sin la droga de la que dependen. Toma un papel e intenta dibujar una ilustración de una revista sin usar la mano que normalmente usas.

Las células nerviosas se pueden volver dependientes de los opiáceos.

Las células nerviosas dependientes de los opiáceos pueden perder su capacidad para transmitir mensajes normalmente.

Cómo responden las células nerviosas a los opiáceos

Hay lugares en ciertas células nerviosas del sistema límbico, el tallo cerebral y la espina dorsal, que reconocen a los opiáceos. Cuando estos sitios, llamados receptores de opiáceos, son estimulados por dicha droga, provocan una respuesta tanto en el cerebro como en el resto del cuerpo.

Los científicos han identificado tres tipos de receptores de opiáceos: delta, kappa y mu (denominados así por las letras griegas del mismo nombre). Cada uno de estos tipos de receptores está involucrado en diferentes funciones cerebrales. Por ejemplo, los receptores mu son los responsables por los efectos analgésicos (que alivian el dolor) de la droga opiácea llamada morfina.